REFLEXIONES TERAPÉUTICAS PARA INICIAR LA SEMANA CON LA INTENCIÓN DE VIVIR EL PRESENTE Y ASPIRAR A UNA VIDA PLENA CON SENTIDO

Fíjate en las gafas que llevas puestas, todas distorsionan…

Ilustración nº 25 titulada “New Glasses” (gafas nuevas) de “Things to Look Forward To: 52 Large and Small Joys for Today and Every Day” de Sophie Blackall (Cosas que esperar: 52 alegrías grandes y pequeñas para hoy y todos los días).

Si seguís este blog, no debería quedar ni rastro de duda de que la mente funciona en negativo porque tenemos casi medio cerebro heredado y está “virado” así para captar amenazas por la necesidad de supervivencia. Es decir, siempre va a tender a enfocar la atención hacia lo negativo. Para dejarlo claro: si te duele el dedo del pie, ahí se va a centrar tu atención, no se va a fijar en todo el resto de tu cuerpo al que no le duele nada.  

Imagino que muchos recordareis la magnífica serie “Breaking Bad”. El título tiene su gracia porque significa “virado hacia la maldad”. El origen viene de los automóviles. Cuando el volante de un coche no está bien calibrado con el eje central, puede “virar” hacia la derecha o hacia la izquierda, con lo que si dejaras suelto el volante el coche tendería a ir en esa dirección.

A la mente le pasa lo mismo. En cuanto te descuidas, va a virar hacia lo negativo. Obsérvala de cerca y verás. Empiezas por pensar algo agradable, por ejemplo: “este fin de semana qué bien nos lo vamos a pasar en la playa con los amigos. Descansaremos, tomaremos el sol, nos reiremos”. Hasta aquí todo bien porque la mente está con la guardia baja. De pronto empieza a maquinar y lanza su runrún:

La Mente: “pero el año pasado te picaron los mosquitos y lo pasaste fatal”.

Respondes: bueno, me tengo que acordar de llevar el repelente anti-mosquitos.

La Mente: “además el calor fue asfixiante, como les dé por comer en el mismo chiringuito no deberías ir que luego te pusiste de muy mal humor y te sentó fatal la paella”  

Respondes: es verdad. Pues si se empeñan en ir allí, ese día me quedaré en el apartamento.

La Mente: “se van a enfadar y luego tienes que verlos de morros todo el día, con lo mal que llevas eso”.

Respondes: Pues igual es mejor que no vaya este año, con lo bien que se está en casa…

¡Y en un plis-plas, ya te ha boicoteado el plan!

El antídoto -el único posible- es darnos cuenta en el preciso momento en el que comienza la escalada negativa y parar, tomar consciencia y llevar nuestra atención a otro lugar o, lo que es mucho más recomendable (y que se consigue gracias a la práctica regular de Mindfulness), a observar nuestros pensamientos con curiosidad sin identificarnos con ellos. 

El punto de partida es hacernos plenamente conscientes de que siempre llevamos puestas las gafas de la negatividad y no es nuestra culpa que así sea. Aunque sí es nuestra responsabilidad morder o no el anzuelo de los pensamientos negativos que nos lleva tantas veces hacia el fondo del mar del que luego cuesta tanto salir.

Solo tú puedes decidir cómo te relacionas con tus pensamientos. Empieza por darte cuenta de que no eres tú, son las gafas que todos llevamos puestas. A partir de ahí, decide si sigues enredándote con ellos o si aprendes cómo desengancharte…

¿A qué esperas?

“Muchos viven con un torturador en su cabeza que les ataca y les castiga, agotando su energía vital. Ese parloteo causa una enorme cantidad de dolor e infelicidad, y también de enfermedades. Pero hay buenas nuevas: puedes liberarte de tu mente (…). Cuando escuches esa voz, escúchala imparcialmente. Es decir, no juzgues ni condenes lo que oyes, porque eso significaría que la misma voz ha entrado por la puerta de atrás. Pronto te darás cuenta de esto: la voz está allí y yo estoy aquí, observándola…”

Extracto del Libro “El Poder del Ahora” de Eckhart Tolle

Ilustración n. 25 titulada “New Glasses” (gafas nuevas) de “Things to Look Forward To: 52 Large and Small Joys for Today and Every Day” de Sophie Blackall (Cosas que esperar: 52 alegrías grandes y pequeñas para hoy y todos los días).

Meditación recomendada: N.1: “Meditación de la Respiración”

Nos ayuda a darnos cuenta de los pensamientos que intentan distraer nuestra atención de las sensaciones físicas de la respiración, y nos invita a dejarlos ir en el preciso momento en el que nos percatamos de su existencia. Así, al practicar soltarlos una y otra vez, vamos entrenándonos a liberarnos de ellos cuando aparecen en nuestra vida cotidiana cuando menos te lo esperas. Buena práctica…

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