REFLEXIONES TERAPÉUTICAS PARA INICIAR LA SEMANA CON LA INTENCIÓN DE VIVIR EL PRESENTE Y ASPIRAR A UNA VIDA PLENA CON SENTIDO

Vivir una vida plena a veces requiere saltar a la arena sin coraza: así se forja el carácter y la valentía

Achicarse ante las aristas que se nos presentan, hace que nos encojamos y fomentemos todavía más el temor. No se trata de lanzarse sin miedo, eso es imposible, precisamente es la presencia del miedo lo que fortalece el coraje. Se trata de aceptar y acoger la vulnerabilidad que siendo humano siempre está presente –aun en los grandes valientes- y afrontar el desafío, soltando el resultado de tu acción.

Si en este empeño caemos, hemos de aprender a levantarnos y reconocernos nuestra heroica hazaña (y no reñirnos -como parece ser lo habitual- si no lo hemos conseguido). Si no adquirimos la habilidad de rebotar después de las caídas, los disgustos, las equivocaciones…dedicaremos mucho tiempo –demasiado en esta corta vida- a intentar no volver a caer. Con el consiguiente precio altísimo de no vivir…

Aprender a andar o ir en bicicleta conlleva caerse varias veces. Nadie duda de lograr estas destrezas a base de coscorrones.

¿Pero y vivir TU vida en arreglo a tus necesidades y valores?

El miedo que surge casi siempre es de fuera: asumir el rechazo de los demás y las críticas facilonas de los que, por cierto, casi nunca se exponen, pone a prueba nuestra perseverancia.

Llevar el pesado escudo protector siempre a cuestas nos hunde en la tierra y acaba aletargando nuestros pasos…

Enhorabuena a las personas decididas a emprender juntas los nuevos talleres dedicados al desarrollo de una autoestima saludable que iniciamos este invierno 2020 en Psyke.

Para que nadie se pueda llegar a arrepentir cuando sea demasiado tarde…