THERAPEUTIC REFLECTIONS FOR THE WEEK, WITH THE INTENTION OF LIVING IN THE PRESENT MOMENT AND THE ASPIRATION OF A MORE MEANINGFUL LIFE

“Amar, sin saber cómo amar, hiere a la persona que amamos” -Thich Nhat Hanh

Amar sin saber cómo amar

Como decía Protágoras: somos “la medida de todas las cosas”. No puedes amar si no te amas. No puedes respetar a nadie, si no te respetas primero a ti mismo. No puedes reconocer y comprender las emociones de los demás si no sabes antes reconocerlas dentro de ti. Somos el punto de partida de todo.

Así, pues, uno debería amar habiendo aprendido antes a amarse a sí mismo. Así se abren todas las compuertas del corazón. El asunto es que no se nos enseña cómo hacerlo y de ahí se desprenden muchas calamidades en todo tipo de relaciones interpersonales.

A veces el amor no se puede expresar directamente porque puede que hayan surgido desencuentros o conflictos: no importa. Puedes desear amor a tu prójimo, hasta al que te ha hecho daño (liberándote del veneno del resentimiento), y aspirar a que esa persona deje de sufrir para no propagar más el daño que hace debido a su propio vacío “only hurt people, hurt people” (solo las personas dañadas hacen daño).

“Comprender es otra palabra que define amor”, según palabras del maestro vietnamita y monje budista, Thich Nhat Hanh: “Para saber cómo amar a alguien, hemos de comprenderlos. Para comprenderlos, hemos de escucharlos”. Integrar plenamente esta sublime verdad, requiere que nos liberemos de algunas referencias occidentales superficiales que consideran estas suposiciones cursis o banales. La vida es una tragedia si ampliamos la mirada y vemos lo que significa SER HUMANO: vamos a morir y, además, tenemos plena consciencia de nuestra muerte y decrepitud.

¿Qué queda entonces?

Solo el AMOR: en la presencia o en la distancia, con mucha compasión por delante, sobre todo cuando comprendemos –profundamente comprendemos- que las personas hacen lo que pueden…

Según el Maestro Dhiravamsa, que tanto nos inspiró durante el Retiro Vipassana “el amor es la entrada más directa a la comprensión de la conciencia y a la existencia humana”.

Si empezamos por el amor, abriendo nuestro corazón, es más probable vislumbrar el camino hacia la liberación de nuestras propias ataduras que impiden entregarnos completamente a nuestros congéneres y a la vida misma…

“A veces nos sentimos vacíos; Sentimos un vacío, una gran falta de algo. No sabemos la causa; es muy vago, pero esa sensación de estar vacío por dentro es muy fuerte. Esperamos y anhelamos encontrar algo mucho mejor, así nos sentiremos menos solos, menos vacíos. El deseo de entendernos a nosotros mismos y de entender la vida produce una profunda sed. También hay una profunda sed de ser amado y de amar. Estamos dispuestos para amar y ser amados. Es muy natural. Pero como nos sentimos vacíos, intentamos encontrar un objeto para nuestro amor. A veces no hemos tenido tiempo de entendernos a nosotros mismos, pero ya hemos encontrado el objeto de nuestro amor. Cuando nos damos cuenta de que todas nuestras esperanzas y expectativas, evidentemente, no pueden ser satisfechas por esa persona, seguimos sintiéndonos vacíos. Queremos encontrar algo, pero no sabemos qué buscar (…). Puedes ser el sol para otra persona, pero no puedes ofrecer felicidad hasta que la consigas para ti. Así que construye un hogar en tu interior aceptándote a ti mismo y aprendiendo a amarte y sanarte. Aprende a practicar Mindfulness y así saber crear momentos de felicidad y alegría para tu propio alimento. Entonces tendrás algo que ofrecer a la otra persona…”

Extracto del libro “Cómo amar” de Thich Nhat Hanh (How to Love)
Ilustración de Simona Ciraolo para el libro “Hug me” (Abrázame)
Sugerencia: Meditación nº 18: “Meditación del Amor y las Relaciones” (de Christophe André) permite abrir nuestro corazón para ser conscientes del amor que recibimos de las personas que nos rodean y para saber dar ese amor a todas las personas, nos gusten o no, las conozcamos o no. Desde esta perspectiva de Humanidad compartida, cultivamos también el amor hacia nosotros mismos, conscientes de la vulnerabilidad y necesidad de afecto de todos los seres humanos y después, al abrir nuestro corazón, hacer la Meditación nº 15 “Meditación de Energía Vital” en la que conectamos con el cuerpo para lograr mayor relajación, con el movimiento de la respiración para adquirir quietud, con las sensaciones físicas del aire para alcanzar mayor claridad y, finalmente, nos abrimos a experimentar el fluir natural de energía vital a través de todo el cuerpo.