THERAPEUTIC REFLECTIONS FOR THE WEEK, WITH THE INTENTION OF LIVING IN THE PRESENT MOMENT AND THE ASPIRATION OF A MORE MEANINGFUL LIFE

Descubre tus mecanismos de defensa: la racionalización

descubre-tus-mecanismos-de-defensa-la-racionalizacion-psyke

Este mecanismo quizás sea el más utilizado y también el más difícil de detectar, pues como obedece a la lógica, se escapa de nuestra consciencia. Es el arte de darse uno razones tan aparentemente coherentes que te las crees a pies juntillas. Pues la racionalización implica justificar o explicar comportamientos, pensamientos o sentimientos inaceptables de una manera que los hace parecer comprensibles y justificados. Es una forma de proteger nuestra autoestima y la reafirmación de nuestras decisiones, aunque sean equivocadas.

Alguien que rompe una relación de pareja pensando que “he roto con mi novia porque no era feliz”, puede estar dándose razones porque sabe que tarde o temprano esa otra persona la hubiera roto por incompatibilidades insalvables. Para que no sufra su ego, se adelanta y se convence de que la tenía que romper. Otro ejemplo: alguien que no estudia una carrera porque se dice “es imposible porque estoy trabajando a la vez y me falta tiempo”, puede estar diciéndoselo porque teme fracasar en el intento y su autoestima se vería perjudicada. El problema es que como coincide con la verdad, es fácil creértela, por eso es el mecanismo que más nos impide salir del bucle en el que nos metemos una y otra vez, haciéndonos repetir patrones de comportamiento que nos inmovilizan.

Un ejemplo muy común es el que nunca encuentra el momento de dejar de fumar: “es que justo ahora tengo mucha tensión en el trabajo”; y cuando llega el verano se dice “ahora que lo puedo disfrutar…”. La cuestión es que pasan los años y nunca deja de fumar. Lo importante es saber que estas excusas racionales que todos utilizamos aparecen -generalmente- por no dañar nuestra credibilidad en nosotros mismos.

La metáfora más descriptiva es la del zorro y las uvas de Esopo: en la metáfora, el zorro no puede alcanzar las uvas, lo que puede generarle sentimientos de frustración o decepción. Para evitar sentirse mal, el zorro lo racionaliza diciendo que probablemente están verdes, lo que le permite justificar su incapacidad para obtenerlas y así proteger su autoestima.

 “Estaba un zorro con mucha hambre, y al ver colgando de una parra unos deliciosos racimos de uvas quiso atraparlos con su boca. Pero no pudiendo alcanzarlos se alejó, diciendo:

-En realidad ni siquiera me gustan, están muy verdes…”.

Fábula del “Zorro y las Uvas” de Esopo

La próxima vez que te encuentres razonando tus decisiones o acciones, pregúntate ¿esto que me estoy contando me lo creo de verdad? ¿va en la línea de ayudarme a moverme hacia lo que quiero hacer con mi vida? Recordad, el mindfulness nos ayuda a darnos cuenta de la diferencia entre lo que está pasando y las historias que la mente nos cuenta sobre lo que está pasando. Más vale que te enteres, tu proyecto vital puede depender de ello…

Ilustración de la artista y autora Dasha Tolstikova para su libro “A Year Without Mom”.

Sugerencia – Meditación n. 4: “Aquí y Ahora: Mente-Cuerpo-Mundo”

Esta meditación nos ayuda a pararnos y darnos cuenta de lo que la mente nos está contando en un momento determinado y de lo que aparece en nuestro cuerpo en forma de emoción que nos mueve a emprender o no una acción. Es como una breve ITV que nos hace conscientes de lo que estamos decidiendo, y así poder elegir con más espacio desde nuestros valores. Buena práctica…