REFLEXIONES TERAPÉUTICAS PARA INICIAR LA SEMANA CON LA INTENCIÓN DE VIVIR EL PRESENTE Y ASPIRAR A UNA VIDA PLENA CON SENTIDO

Estas vacaciones emprende el reto «mente-cuerpo-mundo»

Ilustración de Frances Sterrett para una edición especial de “Old French Fairy Tales” (Cuentos de Hadas franceses), de la escritora Sophie Rostopchine.

Las vacaciones se disfrutan o se padecen. Asombrosamente, para algunas personas las vacaciones son la peor época del año. La pesadilla comienza con la planificación de qué hacer o adónde ir, sobre todo tras estos años de impedimentos en los que no se podía organizar gran cosa. Ponerse de acuerdo en familia intentando no competir con el vecino de enfrente, ya es una lucha. Una vez tomada la decisión, vienen las inevitables expectativas.

Haces las maletas, cargas el coche, los niños, el perro y te diriges a tu destino. Cuando llegas lo colocas todo en su sitio para empezar a “disfrutar” cuanto antes de los días contados.

Hay dos polos extremos y modalidades para todos los gustos…

-Las personas que quieren hacerlo todo para aprovechar cada instante: si han elegido un viaje han de visitar todos los monumentos, museos y restaurantes que puedan. Con ese afán de no perderse nada, acaban por no recordar ni lo que han visto. Como esa divertida película de los años ’60  titulada “Si hoy es martes, esto es Bélgica”, en la que un grupo de turistas recorre Europa en autobús a ciudad diaria y acaban con un mareo geográfico importante.

-Las personas que no quieren hacer nada y se pasan los días transitando del sofá a la piscina, a la mesa y a la siesta y vuelta a empezar. Acostumbrados a la hiperactividad del trabajo, buscan todo lo contrario y acaban languideciendo de tedio, casi deseando la vuelta a la rutina en la que todo estaba programado, sobre todo su mente, ocupada en algo productivo que les evitaba pensar en las negras musarañas…

Pero la peor modalidad de todas es aquella que se nutre del enganche en redes y sube todo lo que hace, come, bebe y “disfruta” con una sonrisa ajustada al expendio. La mayoría de veces, por desgracia, cuantas más sonrisas expuestas externamente, más vacíos internos se ocultan…

La cuestión es darnos cuenta de cómo nos posicionamos ante estos días porque de ello depende cómo los vamos a vivir. La mejor manera es anclarse en el puro presente, donde no cabe la queja de “esto no es lo me esperaba” o el ansia de que “se acaban”. Ocurra lo que ocurra cada uno de los días que tengamos, vivámoslos con plena consciencia.

¿Y eso cómo se hace?

Os propongo un reto veraniego para aprender a vivir en el aquí y el ahora. Durante este mes de agosto, cada lunes propondré unos ejercicios “mente-cuerpo-mundo” que os irán guiando. Podéis empezar hoy mismo siguiendo estas sencillas instrucciones focalizadas en vuestro entorno: “el mundo”…

-Si estás frente al mar, míralo como si nunca lo hubieras visto y maravíllate de lo que “es”. Estamos tan acostumbrados a verlo que no nos sorprende que haya una vida marina paralela llena de misterios de la que nos alimentamos (y nos queda poco) y que regula nuestra biosfera para que podamos existir.

-Estés donde estés mira hacia el cielo y asómbrate de las formaciones nebulosas y su encuentro caleidoscópico con el amanecer y el atardecer que estimulan el sol y la luna que salen día tras día a nuestro encuentro.

-Si estamos con amistades o familia ‘deseada’, no nos perdamos en los preparativos de las comidas o cenas sin estar recordándonos estar presentes. Muchas veces pasamos el día rodeados de seres queridos pero estamos tan ocupadas en la logística que cuando se marchan es cuando nos damos cuenta de lo bien que hemos estado en su compañía. Estar con personas que te quieren y que tú quieres constituye el máximo de los deleites.

Lo dicen unánimemente los que están al final de sus vidas: lo que más les ha llenado y enriquecido sus vidas no ha sido tener éxito social o laboral, ni recorrerse medio mundo. Ha sido compartir sus experiencias en compañía amorosa.

Este primer día de agosto, miremos a nuestro alrededor como si nunca lo hubiéramos visto.  Y demos la bienvenido a aprender a vivir la vida plenamente consciente… 

¿Te apuntas al reto?

 “Todo placer languidece cuando no se disfruta en compañía…” –David Hume

Ilustración de Frances Sterrett para una edición especial de “Old French Fairy Tales” (Cuentos de Hadas franceses), de la escritora Sophie Rostopchine.

Gracias Pilar, por regalarme la frase y la compañía…

Meditación recomendada N.4: “Meditación Aquí y Ahora: Mente-Cuerpo-Mundo”

Esta meditación nos ayuda a traernos al presente cada vez que la mente nos secuestra llevándonos a otro lugar, sacándonos del aquí y el ahora, el único tiempo que tenemos para vivir y disfrutar enteramente de la experiencia directa imprescindible para vivir una vida plena. Buena práctica…

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