REFLEXIONES TERAPÉUTICAS PARA INICIAR LA SEMANA CON LA INTENCIÓN DE VIVIR EL PRESENTE Y ASPIRAR A UNA VIDA PLENA CON SENTIDO

Esto no es un sprint, es una maratón que requiere paciencia y aceptación de lo que ya es

Esta situación anómala se alarga en el tiempo mucho más de lo que nuestras mentes están preparadas para asumir. Además, la mente es enemiga de la incertidumbre y en estos momentos la tenemos a raudales.

En esta carrera de fondo parece que todos estamos a la “espera” de que se produzca un milagroso final de esta odisea que no acaba de llegar. Pero “mientras el tiempo pasa, nosotros también pasamos”, como decía el filósofo francés Henri Bergson.

Los padres y los hijos vuelven a las aulas y a los trabajos entre aliviados e inquietos “esperando” con terror que no vuelva el confinamiento. Todos los afectados por el varapalo económico “esperan” con impaciencia la vuelta al equilibrio para reconstruir sus vidas, suspendidas en ERTEs eternizados. Los contagiados “esperan” el final de su cuarentena, mientras que los ingresados, la curación y vuelta a sus anhelados hogares.

Nuestros mayores, sin embargo, los más castigados de esta vil pandemia, están desangelados, pues es posible que ya no “esperen” nada de esta sociedad que los ha aislado en el limbo junto a su única y temible distracción: la televisión que espeta verdades como puños 24/7, agudizando todavía más su desesperanza. Solo la compasiva labor de sus cuidadoras/es (la gran mayoría con amorosidad y ternura), les provee de las caricias y besos que no pueden recibir de sus familias.

Ya que no está en nuestra mano resolver esta situación global (todavía más cruel en muchos casos), al menos hagamos todo lo posible por gestionar nuestro entorno local.
En primer lugar, aprendiendo a calmar nuestra mente/miedo que nos transporta hacia la inquina y el malestar si no estamos alertas.

En segundo lugar, haciéndonos presentes una y otra vez, un día detrás del otro: ¿Hoy qué hago? Y una vez ubicados enteramente en el “hoy” ¿qué estoy haciendo en este momento? ¿Y en este momento?

La clarividencia que aporta la calma mental nos conecta con nuestra sabia intuición que puede así presentarnos ocurrencias apropiadas si aparece la ocasión…

“Existe un tipo de espera completamente distinto que requiere que estés plenamente alerta (…). Algo podría ocurrir en cualquier momento, y si no estás absolutamente alerta, absolutamente en calma, te lo vas a perder. En ese estado toda tu atención está en el ahora. No te queda nada de atención para soñar despierto, pensar, recordar, anticipar”. –Eckhart Tolle

Ilustración del diseñador gráfico y artista parisino Vahram Muratyan, para el libro “About Time. A visual memoir around the clock”. Ed.: Little Brown 2014