REFLEXIONES TERAPÉUTICAS PARA INICIAR LA SEMANA CON LA INTENCIÓN DE VIVIR EL PRESENTE Y ASPIRAR A UNA VIDA PLENA CON SENTIDO

Yo no elegí este camino. Hace 13 años que el camino me eligió a mí…

Hoy, 13 de septiembre, Psyke cumple 13 años: mi número favorito. Y ayer fue el Día Internacional del Mindfulness. Alegre y significativa coincidencia…

Me pregunto: ¿cómo llegué hasta aquí? Porque Psyke nació de una ilusión y de una pasión ambiciosa: conocer mejor la mente humana y encontrar herramientas para ayudarnos a vivir con mayor bienestar psicológico y, sobre todo, con más alegría. Casi nada.

Realmente mi camino empezó muchos años antes, cuando decidí estudiar Psicología como segunda carrera. Como he contado tantas veces en mis clases, ni siquiera tenía intención de ejercer. De hecho, el primer año solo me matriculé de cuatro asignaturas… y suspendí dos. Una profesora caritativa me dio la oportunidad de aprobar si hacía un trabajo sobre las leyes de Mendel. Lo tomé como una señal y le presenté un trabajo exhaustivo (gracias a la ayuda de una amiga catedrática de Biología, dicho sea de paso). Iba a tirar la toalla, y gracias a su gesto decidí continuar con la carrera a pesar del descalabro de iniciación.

Ya en los primeros años sentí que había encontrado mi auténtica vocación y una dirección que tenía que seguir. Y es que sucede algo curioso cuando uno camina hacia aquello que siente profundamente suyo: no desaparecen los obstáculos, pero empiezan a aparecer “casualidades” que, de algún modo, te ayudan a atravesarlos. En mi caso fueron dificultades dolorosas tanto a nivel laboral como personal las que me alumbraron el camino. Parece paradójico, pero así fue. ¿Os ha pasado que algo que parecía terrible acabó trayéndoos algo fructífero?

Muchas de estas coincidencias me siguen pareciendo casi mágicas. Personas que llegaron exactamente cuando tenían que llegar y que abrieron puertas que yo ni siquiera sabía que existían. Una de mis profesoras me introdujo al Mindfulness y me dijo que sería buena instructora. Le dije que la meditación no iba conmigo y que dejara de presionarme o dejaría de ser su amiga. ¡Menuda cabezonería! ¿Quién iba a decir que ya llevo diez años enseñando los Fundamentos de Mindfulness a los recién graduados en el Máster de la Facultad de Psicología?

Otra brillante profesora y amiga me trajo mis primeros pacientes. Su confianza en mí hizo que me lanzara, estando ella siempre dispuesta a clarificar cualquier duda que tuviera (y al principio fueron muchas). Otro amigo neurocientífico hizo los primeros estudios de investigación en mi clínica con resultados muy positivos para mis primeros alumnos de Mindfulness. Acontecimientos todos que, vistos desde aquel momento, parecían aislados y que hoy encajan perfectamente en la historia. Como si, cuando te atreves a escuchar de verdad hacia dónde quieres ir, el camino sale sigilosamente a tu encuentro. ¿Os ha ocurrido?

Todas las personas, maestros y maestras con las que tuve la suerte de formarme fueron encarrilándome hasta desembocar en la inauguración de este Centro, desde el que ya he atendido a casi dos mil personas, entre pacientes y alumnos. Hoy quiero darles las gracias a todos ellos. Cada persona que entra en consulta o en el aula viene buscando aprender algo, pero inevitablemente también enseña. Gracias por haber compartido conmigo, con tanta sinceridad y confianza, vuestros desvelos, vuestras preocupaciones, vuestros miedos y, tantas veces también, vuestros avances y vuestras alegrías.

Miro hacia atrás y descubro que lo que parecían casualidades fueron en realidad señales necesarias que pavimentaron este camino. Y miro hacia adelante con “apertura y curiosidad” porque sé que todavía quedan muchas puertas por abrir…

Sigue tu dicha y no tengas miedo; se abrirán puertas donde antes no sabías que había puertas.

Cita de Joseph Campbell, de su libro The Power of Myth, de 1988.

Logotipo de Psyke, realizado por Modesto Granados en 2013.

Sugerencia: Meditación n.º 23: “Meditación de Gratitud”. Esta meditación nos invita a abrir nuestro corazón y saber ver todo lo que nos rodea y que pasa la mayoría de veces inadvertido. Empezamos por sentir ya agradecimiento por la propia sensación de respirar, que es vida pura, y aprendemos a ampliar nuestra mirada para percibir todo lo que la vida nos regala cada día de nuestra existencia. Buena práctica…