REFLEXIONES TERAPÉUTICAS PARA INICIAR LA SEMANA CON LA INTENCIÓN DE VIVIR EL PRESENTE Y ASPIRAR A UNA VIDA PLENA CON SENTIDO

«Cada vez que nos caemos, hemos de levantarnos un poco más sabios»

el arbol de la vida by gustav klimt

Es, en este sentido, en el que el Lama Rinchen Gyaltsen, maestro del Centro de Enseñanzas Budistas de Pedreguer, nos decía: “Pase lo que pase, hemos de ganar”.

Cuando alguien nos disgusta, cometemos un error o nos ocurre algo desagradable, solemos adoptar una actitud de resistencia e, incluso, de desamparo, del tipo ¿por qué me pasa esto a mí? Esta reacción automática ante la adversidad es comprensible y humanamente natural. Desde el Mindfulness aprendemos a acogerla en nuestro interior, a la vez que abrimos poco a poco un espacio desde donde podemos sostener lo ocurrido con mayor ligereza y amabilidad.

Esta invitación a pausar posibilita un cambio de perspectiva que puede dar lugar a una nueva pregunta del tipo ¿qué puedo aprender de esto que me pasa? Siempre hay lugar para el enriquecimiento interior, con lo que siempre hay algo que “ganar”, en el sentido de desarrollo personal y auto-conocimiento.

Tomarnos una pausa e indagar dentro de nosotros es una necesidad vital. Uno solo se puede aproximar a la sabiduría a través de una mente consciente y despierta, abierta a experimentar con curiosidad, ya que nos vamos “haciendo”, definiendo día a día, momento a momento, a través de las decisiones que tomamos ante las situaciones que nos presenta la vida.

La siguiente pregunta “mindful” sería “y, ante esto que me pasa ¿cómo me posiciono?”, eligiendo nuestra respuesta conscientemente, desde nuestro ser más auténtico, más humano y –sobre todo- más libre y coherente con la persona que somos y queremos ser.

El árbol de la vida que ilustra este texto nos muestra que durante nuestra trayectoria vital se presentan muchas ramificaciones posibles. Ante cada bifurcación elegimos una dirección, sin poder alcanzar a saber qué hubiera pasado si hubiéramos elegido otra. Podemos pensar que en alguna de ellas nos hemos podido equivocar…

¿y si no fuera una equivocación?

Y es que a veces para encontrarnos, hemos de perdernos…

Se equivocó la paloma.
Se equivocaba.
Por ir al norte, fue al sur.
Creyó que el trigo era el agua.
Se equivocaba.
Creyó que el mar era el cielo;
que la noche la mañana.
Se equivocaba.
Que las estrellas, rocío;
que la calor, la nevada.
Se equivocaba.
Que tu falda era tu blusa;
que tu corazón su casa.
(Ella se durmió en la orilla,
tú en la cumbre de una rama.)

-Rafael Alberti, De Entre el clavel y la espada, 1941

Ilustración “El árbol de la vida ” de Gustav Klimt
Meditación recomendada N.20 “Meditación del SÍ”

Esta meditación puede iluminar nuestras formas habituales de resistir o querer controlar la experiencia, cultivando la capacidad de presenciar la vida sin condiciones. Decir SI no es estar de acuerdo con un comportamiento perjudicial o injusto. Es estar dispuesto a presenciar la vida, tal como es, con coraje y honestidad, cuando no está en nuestras manos que la situación sea distinta a la que ya es.

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