REFLEXIONES TERAPÉUTICAS PARA INICIAR LA SEMANA CON LA INTENCIÓN DE VIVIR EL PRESENTE Y ASPIRAR A UNA VIDA PLENA CON SENTIDO

“El equilibrio entre el dar y el tomar”

En toda relación entre adultos (igualmente capacitados), es importante que exista un cierto equilibrio entre lo que uno da y recibe en su interacción. Si alguien solo da o solo toma, hay riesgo de caer en dependencias y juegos de poder que intoxican la relación.

En este sentido, no debemos dar más de lo que el otro pueda tomar y esté en condiciones de poder devolver manteniendo su dignidad, ni debemos tomar más de lo que podemos compensar de alguna manera.

Tomemos la respiración como analogía: inhalamos y exhalamos de manera proporcionada, pero si solo exhaláramos -es decir, si solo diéramos- acabaríamos exhaustos y vacíos. Para mantener la energía fluyendo, es preciso tomar aire del ambiente y devolverlo equilibradamente.

En situaciones de desequilibrio, el dador sacrificado se ubica en la inferioridad, ocultando su “necesidad de sentirse valioso”, intentando ser imprescindible. Esta situación asimétrica retroalimenta su baja autoestima y lo encarcela en un bucle que refuerza su conducta. El dador compulsivo se ubica en la superioridad, ocultando su “necesidad de sentirse reconocido”, intentando tener al otro dependiente, argumentando amor absoluto.

Quien se siente en deuda no está libre y quien se siente con derechos sobre el otro, tampoco está libre. El dar, pues, ha de ser voluntario. Cuando se hace así y aparece la gratitud, es difícil distinguir quién es el que da y quién es el que recibe, pues ambos celebran el hecho con la misma intensidad, porque nadie está siendo manipulado.

Pablo Neruda nos habla del dar y el tomar en el amor romántico, pero puede acompañar todas las relaciones afectivas que se precian de ser libres y armoniosas. Pongamos consciencia…

 “…si poco a poco dejas de quererme
dejaré de quererte poco a poco.

Si de pronto
me olvidas
no me busques,
que ya te habré olvidado.

Si consideras largo y loco
el viento de banderas
que pasa por mi vida
y te decides
a dejarme a la orilla
del corazón en que tengo raíces,
piensa
que en ese día,
a esa hora
levantaré los brazos
y saldrán mis raíces
a buscar otra tierra.

Pero (…)
si cada día sube
una flor a tus labios a buscarme (…)
en mí nada se apaga ni se olvida,
mi amor se nutre de tu amor, amada”.

Extracto del poema “Si tú me olvidas” de Pablo Neruda
Imagen de la escultura artesanal “The King Frog” de Shaun Tan para una edición especial de Los Cuentos de los Hermanos Grimm
Recomendación: “El arte de amar” de Erich Fromm

Sugerencia: Meditación Metta con uno mismo y con los demás” en www.psyke.es. Ayuda a desarrollar la autoestima sincera y el respeto hacia uno mismo y los demás incondicionalmente, disolviendo las barreras que nos separan. Nos conciencia a no proyectar en los demás nuestros problemas. Es el antídoto a la envidia, la ira, la vergüenza y el aislamiento…

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