No le des tregua: si has decidido emprender una acción, sobre todo si es heroica (como dejar de fumar, o beber o comer en exceso), no le des a tu mente ningún espacio vacío o conseguirá convencerte para no hacerlo. Muchos diréis “pero no se puede no pensar”. Y así es. Lo que quiero decir es que no le des opción a tu mente para contradecir tu decisión. Si le permites convencerte una sola vez, ya sabrá que se puede colar.
Por eso es tan peligrosa la “intermitencia”. El ahora sí y ahora no. Cuando decimos “un cigarrito ahora no lleva a ninguna parte, yo ya he dejado de fumar”. Craso error. ¿Cuántas veces hemos vuelto a fumar -después de años sin hacerlo- por una calada de un cigarrillo en una boda? Yo, dos. Ese es el poder que le damos a nuestra mente con la intermitencia. El cerebro acaba adaptándose mejor y sufre menos cuando no rompemos la norma ni una sola vez.
Esto se comprueba muy fácilmente con los niños. Si vas a comprar con un niño y te pide chuches y nunca se las compras, el niño sabe que no hay nada que hacer (porque su cerebro ve que no hay rendija por la que colarse). Pero si caes una sola vez por hacerle una gracia o por debilidad, ya está el lío armado. Cada vez que vayáis a comprar intentará convencerte a ver si cuela.
Conclusión: decide qué acción quieres emprender y síguela a rajatabla, aunque oigas tus pensamientos empujándote en contra. Si persistes lo suficiente, esas voces acabarán por acallarse porque la mente sabrá que no vas a ceder. A partir de ahí, tu heroicidad se irá consolidando y tu autoestima creciendo. Por cierto, reconoce que es una heroicidad, sino no te podrás premiar por el esfuerzo.
Hasta el Premio Nobel Daniel Kahneman, experto en la toma de decisiones, reconoce que a pesar de comprender los vericuetos de la mente, a veces se encuentra rompiendo las normas que él mismo establece. Esta revelación nos hace reflexionar sobre la complejidad del ser humano y la dificultad de mantener sus decisiones. Por eso, hemos de establecer límites a nuestro exceso de confianza, generando nuestras propias normas para no caer (no se pide postre), e intentar evitar los muchos estímulos que nuestro entorno nos presenta (no comer pan, aunque esté delante). Cada cual que busque el suyo…
Existe “una desconcertante limitación de nuestra mente: Nuestra excesiva confianza en lo que creemos saber y nuestra aparente incapacidad para reconocer las dimensiones de nuestra ignorancia y la incertidumbre del mundo en que vivimos”.
Extracto del libro “Pensar rápido, pensar despacio” del Premio Nobel Daniel Kahneman.
Ilustración de Intelaq Mohammed Ali para el libro “The Amazing discoveries of Ibn Sina”, de la escritora libanesa Fatima Sharafeddine (Los asombrosos descubrimientos de Ibn Sina).
Sugerencia – Meditación n. 4: “Aquí y Ahora: Mente-Cuerpo-Mundo”
Esta meditación nos ayuda a pararnos y darnos cuenta de lo que la mente nos está contando en un momento determinado y de lo que aparece en nuestro cuerpo en forma de emoción que nos mueve a emprender o no una acción. Es como una breve ITV que nos hace conscientes de lo que estamos decidiendo, y así poder elegir comprometernos con nuestras decisiones desde nuestros valores. Buena práctica…