REFLEXIONES TERAPÉUTICAS PARA INICIAR LA SEMANA CON LA INTENCIÓN DE VIVIR EL PRESENTE Y ASPIRAR A UNA VIDA PLENA CON SENTIDO

crecer significa saber abrazar los cambios y las incomodidades momento a momento y afrontarlos con valentía

Sin pretenderlo conscientemente, solemos luchar contra los cambios porque nos es más cómodo seguir siendo los mismos. Nos protegemos y permanecemos todo lo que podemos en nuestra zona de confort temiendo exponernos, cuando precisamente afrontar situaciones novedosas o incómodas es lo que posibilita nuestra evolución.
Para abrirnos a los cambios y –por tanto- a nuestro propio desarrollo personal, es muy instructivo observarnos con curiosidad ante situaciones personales difíciles. Lo primero que hacemos es decidir qué ámbito queremos trabajarnos (y que está en nuestra mano resolver, claro) para fomentar nuevos recursos y actitudes.
Imaginemos, por ejemplo, que tenemos la costumbre de decirle a ciertas personas (hijos, familiares o amigos ya adultos) lo que tienen que hacer -sin que nos hayan pedido consejo- generando el consecuente malestar para todos…Quisiéramos no hacerlo, pero a veces el impulso se nos impone sin darnos cuenta.

PASOS:
En el primer encuentro solo nos observamos conscientemente en plena interacción y con interés sincero (sin hacer nada todavía).
En el segundo encuentro tomamos consciencia de nuestra tendencia a aconsejar y lo retenemos, exponiéndonos deliberadamente a todo lo que va a ocurrirnos internamente y que será objeto de nuestra atención.
1) Tomamos consciencia de lo que estamos sintiendo EN EL CUERPO: sensaciones físicas y emociones y EN LA MENTE: pensamientos.
2) Nos validamos lo que estamos sintiendo (porque ya lo estamos sintiendo) e indagamos el porqué de esa necesidad de intervención: ¿es por control, es nuestro ego, es por sentirnos superiores?
3) Reconocemos cada vez con mayor precisión la procedencia de esa necesidad y la aceptamos sin enjuiciarnos, con autocompasión.
4) Nos felicitamos por nuestro esfuerzo y por abrirnos a nuevas estrategias más saludables para nosotros y para los demás…
En los siguientes encuentros ponemos en práctica nuevas estrategias más acordes con nuestros valores y con el deseo honesto de ser cada vez más nuestra mejor versión.

Ejemplo: alguien nos cuenta algo con lo que no estamos de acuerdo. Pausamos, respiramos y le preguntamos ¿me lo estás comunicando o me lo dices para que te aporte mi opinión? Puede que nos encontremos con la sorpresa de que nos digan que solo nos lo están comunicando y al comprobar –de modo contundente- que no estás interviniendo, te digan un poco más tarde: “pues mira, sí, agradecería conocer tu opinión”…

Pero no te quedes esperándolo…

“Podemos cambiar. Hay personas que dicen que no podemos. Pero sí cambiamos cuando lo que está en juego es muy valioso o el dolor es lo suficientemente fuerte. Y cuando lo hacemos, la vida puede cambiar (..). Cuando nos encerramos en nuestra “persona” y convicciones, nos adentramos en la enfermedad de tener razón y buenas ideas. Pensamos que poseemos el cofre de la verdad, con su pulida superficie y articulación, pero cuanto más nos inflamos, más fácil es pincharnos con un alfiler. Y cuanto más grandes nos hacemos, más difícil se nos hace ver la tierra debajo de nuestros pies…”

Extracto del libro “Almost Everything: Notes on Hope” de Anne Lamott (Casi todo: apuntes sobre la esperanza)
Ilustración de “The Human Body: What it is and How it works”, de Mitchell Wilson
Sugerencia: Meditación nº 16: “Meditación RAIN” ”. Esta meditación es una poderosa herramienta que nos ayuda a desengancharnos de trances emocionales en los que a veces entramos, y aprovecharlos para indagar dentro de nosotros y aprender y crecer desde la atención consciente. Ayuda a salir de la sensación de separatidad que produce sentirnos víctimas, o del sentimiento de no ser suficientes o del juicio excesivo hacia los demás o hacia nosotros mismos, y volver a esa ternura y amor natural que hay en todos nosotros.