REFLEXIONES TERAPÉUTICAS PARA INICIAR LA SEMANA CON LA INTENCIÓN DE VIVIR EL PRESENTE Y ASPIRAR A UNA VIDA PLENA CON SENTIDO

“El arte de mirar ha de ser reaprendido” –Marguerite Duras

Desde que nacemos descubrimos el mundo e incorporamos los hallazgos a medida que vamos explorando y ampliando nuestro espacio y capacidades perceptivas. La mente va así acumulando sapiencia en base a denominar las cosas con conceptos compartidos para comprender mejor el entorno y también poder comunicarse de forma entendible.
Sin embargo, las “etiquetas” que ponemos -y que tanto nos facilitan la existencia- también nos constriñen y habitúan a considerar las cosas y personas de forma estática y automatizada, impidiendo captar nuevos y ricos matices que por nuestra constante evolución quizás no pudimos apreciar en su día.
Es lo que ocurre cuando invitamos a los alumnos de Mindfulness a investigar un objeto como si nunca lo hubieran visto en su vida. A pesar de la instrucción, nada más desvelar el objeto la mente lo etiqueta involuntariamente: es imposible no hacerlo. Lo importante aquí es -una vez más- “darse cuenta”, pues es así cómo vamos descubriendo por nosotros mismos cómo nos posicionamos en el mundo ante casi todo.
Recalco la importancia de la experiencia individual de investigar, sin mediación de otros comentarios externos (que tanto influyen), ni de nuestra propia mente que querrá narrar la experiencia a toda costa.
La “conciencia no narrativa” a la que apelamos con la práctica meditativa no se “casa” con nada ni con nadie, solo con lo que se está experimentando en el momento. Tal cual.

Esta premisa sirve también para cualquier aprendizaje…
De hecho Buda no intentaba convencer a nadie, sino que insistía e invitaba a las personas a investigar por su cuenta todo lo transmitido, de ahí las cualidades tan pregonadas de apertura y curiosidad que practicamos al meditar.
Esta actitud de “mente de principiante” posibilita abrir los ojos a una visión distinta sobre este mundo y sobre quiénes somos, descubriendo así todo un abanico de potencialidades que amplía nuestras opciones de forma radical.

“Tal como el orfebre
funde, corta y bruñe el oro minuciosamente,
el sabio sólo acepta mis enseñanzas
tras haberlas examinado cuidadosamente
y no por mera devoción”.

Enseñanza de Buda Gautama Sakiamuni
Ilustración de Sophie Blackall para “A velocity of being: letters to a Young reader” (La velocidad de Ser: Cartas a un joven lector).
Sugerencia: Meditación nº 3 “Meditación aquí y ahora: mente-cuerpo-mundo” en www.psyke.es en AUDIOS, es aconsejable aprenderla y aplicarla los minutos que tengamos disponibles, estemos donde estemos y en cualquier momento del día. Aúna tres anclajes, respiración, sensaciones corporales y sonidos, en una sola meditación, para que practiquemos aprender a pararnos, detener el piloto automático y preguntarnos: ¿cómo está ahora mi mente? ¿cómo está mi cuerpo? ¿cómo está mi mundo? Aumenta el sentido de presencia, siempre con la respiración de fondo, trayendo la conciencia a la experiencia directa de lo que estemos haciendo en ese momento, y no a las historias que nos contamos sobre lo que estamos haciendo.