REFLEXIONES TERAPÉUTICAS PARA INICIAR LA SEMANA CON LA INTENCIÓN DE VIVIR EL PRESENTE Y ASPIRAR A UNA VIDA PLENA CON SENTIDO

El cosmos está también dentro de nosotros, estamos hechos de la misma sustancia que las estrellas

Esta afirmación categórica del polifacético astrofísico y divulgador Carl Sagan, validada por la comunidad científica, nos hace preguntarnos: si es verdad que procedemos de las estrellas ¿por qué la mayoría vivimos tan de espaldas al cosmos?

La creencia de que El Ser Humano era el “centro del universo” se esfumó cuando Copérnico aseguró públicamente (en 1543), que el centro del universo era en realidad el Sol y no la Tierra, desatando una auténtica revolución científica que cambió irreversiblemente la mirada del cosmos que había prevalecido hasta entonces.

Se ha demostrado que nuestro planeta conforma una mínima parte del universo; a saber: caben más de un millón de planetas Tierra dentro del Sol, y existe una estrella denominada VY Canis Majoris (a 5000 años luz) en la que caben ¡¡¡1000 millones de Soles!!! Por si fuera poco, según estudios publicados en 2016, se estima que existen al menos 2 billones de galaxias en el universo observable: diez veces más de lo que se creía anteriormente. Las investigaciones -y cada vez más avanzados sistemas de medición- continúan aportando información sorprendente sobre el origen de nuestra existencia. La física cuántica es una fuente de constantes desafíos ante el misterio de las energías que nos rigen.

Ante todo esta inmensidad, solo nos queda entrenarnos en algo muy difícil para la mente humana que necesita la certidumbre y la sensación de control para estar en paz: APRENDER A DESCANSAR EN EL NO SABER…

Vamos, pues, a basarnos en lo que sí sabemos: formamos parte del cosmos. Las energías nos mueven de alguna forma, tal y como se mueve nuestro sistema solar. Si miramos el cielo, las estrellas, la luna, podemos sentir esa conexión invisible. Y también la conexión necesaria con la naturaleza y con los demás seres humanos que, al igual que nosotros, viven la misma confusión, la misma incertidumbre.
El Ser Humano está inmerso en un movimiento colectivo dirigido hacia una mayor trascendentalidad, una expansión progresiva de la consciencia, lo que es ciertamente esperanzador…

“Desde un punto de vista distante, la Tierra no parece tener ningún interés particular. Pero para nosotros, es diferente (…) Esto es aquí. Esta es nuestra casa. Estos somos nosotros. En él están todos los seres que amamos, todos los que conocemos; cada ser humano que alguna vez existió, vivió aquí su vida. Conforma el conjunto de nuestras alegrías y sufrimientos, miles de religiones, ideologías y doctrinas, cada cazador y recolector, cada héroe y cobarde, cada creador y destructor de la civilización, cada rey y campesino, cada joven pareja enamorada, cada madre y padre y niño esperanzado, inventor y explorador, todo maestro de moral, todo político corrupto, cada «superestrella», cada «líder supremo», cada santo y pecador en la historia de nuestra especie vivió aquí, en una mota de polvo suspendida en un rayo de sol.
La Tierra es un escenario muy pequeño en una vasta arena cósmica (…). Nuestras posturas, nuestra auto-importancia imaginada, la ilusión de que tenemos una posición privilegiada en el universo, son desafiadas. Nuestro planeta es un punto solitario en la gran oscuridad cósmica envolvente. En nuestra oscuridad, en toda esta inmensidad, no hay indicios de que venga ayuda de otra parte que nos explique cómo salvarnos de nosotros mismos (…). Para mí, subraya nuestra responsabilidad de tratarnos con más amabilidad y de preservar y apreciar el único hogar que hemos conocido”.

Extracto del libro “Pale Blue Dot: A Vision of the Human Future in Space” de Carl Sagan
Ilustración de Derek Dominic D’souza para el libro “Song of Two Worlds” de Alan Lightman
Sugerencia: Meditación nº 07 Metta con uno mismo y con los demás” para desarrollar la autoestima sincera y el respeto hacia uno mismo y los demás incondicionalmente, y para no proyectar en los demás nuestros problemas. Es el antídoto a la envidia, la ira, la vergüenza, y el aislamiento. Nos recuerda que somos esencialmente Humanos en mundo misterioso en el nuestra existencia es finita.