La Serotonina desempeña un papel crucial en el funcionamiento de nuestro sistema nervioso y está estrechamente relacionada con el estado de ánimo, el sueño, el apetito y cómo nos comportamos socialmente. Por eso, niveles óptimos de este neurotransmisor nos producen sensación de bienestar emocional y nos llevan a compartir nuestra felicidad con los demás.
Esta sustancia química se produce, sobre todo, en el tracto gastrointestinal y en el cerebro, y se deriva del triptófano. Aunque constituye solo una pequeña parte de los neurotransmisores del cerebro, su influencia en el estado de ánimo es tan significativa que bajos niveles en nuestro organismo se relaciona con trastornos como la ansiedad y la depresión. De hecho, los medicamentos antidepresivos más utilizados actualmente se denominan Inhibidores Selectivos de la Recaptación de la Serotonina (ISRS) y tienen como función incrementar la disponibilidad de Serotonina en el cerebro para aumentar el bienestar de las personas que padecen este tipo de trastornos.
La Serotonina también ayuda a regular el sueño porque se convierte en melatonina, la hormona que regula el ciclo sueño-vigilia cuando es sintetizada por el cerebro. Además cumple el importante rol de regular el apetito y peso corporal. Niveles bajos de este neurotransmisor se relacionan con el aumento del apetito, especialmente de alimentos ricos en carbohidratos y azúcares, lo que puede conducir a un aumento de peso.
Niveles adecuados de Serotonina influyen también en nuestro comportamiento social, ya que aumenta la empatía, la regulación emocional y, por tanto, la interacción social, tan necesaria para nuestra salud mental y física. Bajos niveles se relacionan con comportamientos agresivos, impulsividad y dificultades en las relaciones con los demás.
Con todo este panorama, comprendemos mejor por qué es tan importante hacer lo que esté en nuestra mano para fomentar un nivel saludable de Serotonina.
Aquí presentamos algunas estrategias respaldadas por la investigación:
- Una dieta equilibrada y rica en triptófano (un aminoácido, precursor de la Serotonina). Huevos, pescado, nueces, semillas, plátanos, pollo y productos lácteos son buenas fuentes de triptófano.
- La exposición a la luz solar. Pasar tiempo al aire libre y recibir suficiente luz solar durante el día puede mejorar el estado de ánimo y contribuir a una mayor síntesis de serotonina en el cerebro.
- Ejercicio físico regular. Correr, ir en bicicleta, nadar o andar enérgicamente, fomenta su producción.
- Mindfulness. Según muchos estudios científicos, este tipo de meditación reduce el estrés y mejora el bienestar emocional.
- Descanso y sueño adecuado. Mantener una rutina de sueño regular, siguiendo las pautas de “higiene del sueño” (tratada anteriormente en estas páginas) es fundamental para el bienestar general.
- Actividad social placentera y emocionalmente gratificante. Como pasar tiempo con seres queridos y disfrutar de experiencias positivas puede elevar el estado de ánimo y promover la síntesis de Serotonina.
De nuestro bienestar depende nuestro equilibrio y nuestras relaciones saludables con los demás. Ahora sabemos que podemos hacer mucho por promover la producción de Serotonina. ¿Empezamos?
Ilustración de Isabelle Malenfant para “Morris Micklewhite and the Tangerine Dress” de Christine Baldacchino.
Sugerencia – Meditación n. 24: “Meditación de dulzura y felicidad”.
Esta meditación nos permite sentir sensaciones de bienestar y felicidad con mayor claridad, siendo más conscientes de nuestros estados de ánimo, serenidad, armonía y energía. Nos abrimos a sentir la plenitud y la dulzura sin aferrarnos a ellas, dejando que vayan y vengan con la confianza tranquila de que siempre están presentes en diferentes instantes y formas. Buena práctica…