REFLEXIONES TERAPÉUTICAS PARA INICIAR LA SEMANA CON LA INTENCIÓN DE VIVIR EL PRESENTE Y ASPIRAR A UNA VIDA PLENA CON SENTIDO

“El truco consiste en darte cuenta de lo que estás enfatizando. O nos convertimos en miserables, o nos convertimos en poderosos. La cantidad de energía y esfuerzo es el mismo” –Carlos Castaneda “Viaje a Ixtlan”

En uno de los grupos de Mantenimiento en Mindfulness en Psyke, estamos trabajando con el programa “Cultivating Emotional Balance” (CEB), de Paul Ekman y Alan Wallace, cuya formación tengo ahora el privilegio de compartir y, en ese compartir, seguir aprendiendo.

Fruto de estas enseñanzas, descubrimos lo fácil que resulta dejarse atrapar en momentos de zozobra por la emoción del enojo o la rabia y engancharnos a ellas sin darnos ni cuenta. La energía que demanda el bucle de la rumiación es ilimitada y nos lleva al desgaste y agotamiento vital, dejándonos incapacitados para remontar la desesperanza que nosotros mismos nos hemos insuflado automática e inconscientemente.
Justo antes de que se desate ese automatismo reactivo es donde aprendemos a poner un espacio de atención consciente que practicamos al meditar. Nos entrenamos en un lugar seguro (nuestro hogar o en sesión), para poder aplicar lo trabajado en la vida cotidiana, que nos presenta con multitud de ocasiones que nos arrastran –si no estamos alertas y calmos- adonde no queremos ir, porque acabamos haciéndonos daño o dañando a los demás.

El equilibrio emocional que fomentamos distingue entre emociones constructivas y destructivas, basado precisamente en las consecuencias derivadas de la emoción que haya emergido. Partiendo de la base de que todas las emociones son energías necesarias para la supervivencia que llevan a movernos para satisfacer nuestras necesidades (del latín e-movere, energía que mueve); hacia dónde nos movemos y cómo nos movemos, pues, es de crucial importancia. La emoción será constructiva: si somos capaces de satisfacerla sin perjudicar a los demás, o destructiva: cuando no solo no llegamos a satisfacer nuestras necesidades, sino que acabamos haciéndonos daño y dañamos a los demás.
La práctica continuada de Mindfulness nos ayuda a darnos cuenta de que es posible que nos estemos envenenando con historias que nos llevan en espiral descendente a las cloacas, un lugar desde el que solo pueden salir reacciones destructivas. Al interponer un espacio mínimo entre el estímulo y la reacción, podemos mirar con mayor perspectiva lo ocurrido, y acogerlo con ligereza y amabilidad, con la distancia imprescindible que nos permite elegir responder de manera más coherente con nuestros valores y con nuestra forma de entender la vida.

Es nuestra decisión alimentar una u otra perspectiva, un camino u otro, la energía empleada es la misma…

Elijamos, entonces, el camino que sintonice mejor con quienes somos y con quienes queremos ser, de forma sabia y consciente…

“Un anciano indio invitó a los niños de la aldea a sentarse en círculo para contarle un cuento sobre la vida, sobre los distintos caminos que podemos elegir para seguir en la vida…
El indio les dijo: Hay una batalla que siempre ocurre en mi interior y que también estará en vuestro interior… es una gran pelea entre dos lobos:
… Un lobo representa: el miedo, la ira, la envidia, la avaricia,
la arrogancia, la culpa, el resentimiento, la inferioridad, las mentiras, el falso orgullo, la superioridad y el ego.

… El otro lobo es: la alegría, la paz, el amor,
la esperanza, el compartir, la serenidad,
la humildad, la amabilidad, la benevolencia,
la amistad, la generosidad, la verdad y la fe.

El anciano miró a los niños y les dijo: Esa misma lucha está teniendo lugar en vuestro interior y en el de cualquier persona que viva.
Los niños se quedaron pensando un momento y uno de los nietos le preguntó al abuelo: ¿Y cuál de los dos lobos ganará?
Y el anciano respondió: Ganará el lobo al que más alimentes”.

La Pelea de los Lobos” –Leyenda de los indios Cherokee
Ilustración de Olivier Tallec para “Big wolf & Little wolf”, de Nadine Brun-Cosme
Sugerencia: Meditación nº 4 “Meditación aquí y ahora: mente-cuerpo-mundo ” en www.psyke.es en AUDIOS, que aúna tres anclajes, respiración, sensaciones corporales y sonidos, en una sola meditación, para que ir abriendo un espacio para aprender a pararte, detener el piloto automático y preguntarte: ¿cómo está ahora mi mente? ¿cómo está mi cuerpo? ¿cómo está mi mundo? Aumentando así el sentido de presencia, para no dejarnos arrastrar por situaciones difíciles, y traer la conciencia lo que estés haciendo en ese momento.