REFLEXIONES TERAPÉUTICAS PARA INICIAR LA SEMANA CON LA INTENCIÓN DE VIVIR EL PRESENTE Y ASPIRAR A UNA VIDA PLENA CON SENTIDO

Los pensamientos

Tenemos entre 60,000 y 70,000 pensamientos al día. Los estudios muestran que el 80% de los pensamientos tienen un contenido negativo. Todas las estrategias dirigidas a intentar eliminar estos pensamientos no funcionan a largo plazo. Las historias que nos contamos solo se vuelven problemáticas cuando nos fusionamos con ellas, cuando reaccionamos como si fueran verdad y les prestamos toda nuestra atención.
Siempre que te sientas estresado, angustiado o deprimido, hazte la siguiente pregunta: ¿Qué historia me está contando mi mente ahora? Y cuando la hayas identificado, deja de fusionarte con ella, y mírala como si fuera una nube, que aparece en tu conciencia, y acaba por desvanecerse, si no te resistes a ella.

Cuando meditamos, no expulsamos los pensamientos, ni nos protegemos tras un muro para no tenerlos.
No intentamos detener los pensamientos cuando caen en cascada en nuestra mente.
Tan solo les “hacemos sitio”, y los observamos como un producto de nuestra mente, y los dejamos en paz mientras utilizamos nuestra respiración como un ancla o “seguro” desde el que observar y recordar que debemos permanecer concentrados y tranquilos.
A la meditación no le preocupa cuántos pensamientos se producen, sino cuánto espacio les dedicamos para que se produzcan en el campo de nuestra conciencia en cada momento. Cuando adquiramos mayor destreza, y nos sobrevenga un pensamiento de cualquier tipo, seremos capaces de separarnos de él y de verlo con la claridad suficiente como para poder saber conceder prioridades a las cosas y tomar decisiones delicadas sobre lo que en realidad queremos hacer en nuestras vidas.

Traducción:
Toma un pensamiento negativo
Intenta sostenerlo
Escúchalo
Pon curiosidad (¿te ayuda? ¿cómo resuena en tu cuerpo?)
Qué aspecto tendría si lo vieras así…
O así…
Y cuando lo hayas reconocido y sostenido completamente…
Puedes dejarlo ir…